La producción de nueces en Chile, experimenta un fuerte crecimiento de 80.000 toneladas en 2016 a 200.000 toneladas en 2024 y así alcanzando un valor FOB de 875 millones de dólares. Para prevenir una sobreproducción y caída de precios, se necesitará aprovechar mercados no explorados. El mercado orgánico se presenta como un mercado de alto valor promisorio, que durante la última década se ha duplicado, y sigue creciendo a un ritmo de más de 10% por año. Este crecimiento ha generado escasez de productos, resultando en precios muy atractivos. Con el reconocimiento por la Unión Europea en marzo 2017 de la equivalencia de las normas chilenas de producción orgánica con las normas europeas, Chile ha adquirido una posición favorable sobre la gran mayoría de sus competidores que exportan productos orgánicos a la Unión Europea. Con este acuerdo se bajarán los valores de los costos de certificación y por ende, en el futuro muy cercano e espera un fuerte crecimiento de la demanda por productos orgánicos desde países Europeos.
Al inicio del proyecto, en el año 2017, solamente 0,5% de las nueces chilenas de exportación son producidas en forma orgánica. En todo el país, existen siete productores orgánicos de nueces, de los cuales solamente un productor produce nueces a una escala mayor. Este productor, también procesa y exporta sus nueces de forma directa.
Preocupación por su salud es el principal motivo por el cual la mayoría de consumidores orgánicos prefiere este tipo de productos. Las nueces son consideradas un alimento saludable por su alto contenido de antioxidantes, ácido graso omega-3 y otros ácidos grasos no saturados, que protegen el cuerpo humano del desarrollo de cáncer y enfermedades cardiovasculares. Estos atributos posicionan a la nuez en un lugar importante y como un producto atractivo para el mercado orgánico. EEUU y Alemania, los dos mercados orgánicos más grandes en el mundo, también se encuentran entre los líderes en consumo de nueces.

Uno de los impedimentos para la adopción del manejo orgánico por nuevos productores y sus asesores, es la falta de información y conocimiento en Chile sobre las prácticas de manejo de un huerto de nogales orgánico. Solamente existe la experiencia de los productores antes mencionados, que desarrollaron su sistema de manejo en la práctica, sin evaluación de su eficiencia técnica y económica, con lo cual todavía hay muchas oportunidades para optimizar su protocolo de manejo, y así bajar los costos de producción. El bien público que se desarrollará durante este proyecto entregará el conocimiento y las herramientas necesarias para establecer y manejar un huerto de nogal orgánico. El bien público consiste de un protocolo para el manejo orgánico de huertos de nogales, que se presentará en dos formas a los usuarios y el público en general:
- Un set de herramientas, accesible a través de un sitio web, para guiar la toma decisiones
- durante el proceso de conversión de un huerto convencional a un huerto orgánico y
- durante el manejo del huerto (cómo fertilizar, cómo reconocer y manejar las plagas y enfermedades más importantes)
- Un manual de manejo, editado por y accesible a través del INIA.
El protocolo se elaborará en base de los resultados de la validación en el predio del productor orgánico antes mencionado, de las distintas prácticas de manejo orgánico. Los resultados, disponibles en la forma de un manual y un sitio web, se difundirán a los beneficiarios a través de seminarios y una campaña de la publicidad. Además, se capacitará el equipo de extensión del oferente INIA para garantizar la difusión del conocimiento después del término del proyecto.
En esta forma se espera contribuir al aumento de número de productores y superficie de nueces bajo manejo orgánico, lo cual tendrá los beneficios económicos y no monetarios propuestos en el PER Fruticultura Sustentable. En primer lugar, con el incremento de la producción orgánica se generará un nuevo producto de alto valor, para un mercado no atendido, y con esta diversificación de la oferta de la producción frutícola, se incrementará el valor de la fruta exportada. En segundo lugar se aumentará la sustentabilidad del sector frutícola, ya que la producción orgánica es un sistema de manejo que no contamina el medioambiente con pesticidas y cuida los suelos y la biodiversidad.

Aart Osman
Jefe de Proyecto
aart.osman@inia.cl
